Según explicaron desde la consultora, «solo dos sectores casi compensaron las caídas interanuales del resto de los rubros». En detalle, la producción de aceites empujó a una suba de 39,6% para el sector alimenticio, mientras que las refinerías mostraron una mejora anual de 16,1%.
«Estas subas, sumado a que la base utilizada por este indicador otorga una ponderación más alta al sector oleaginoso que el indicador del INDEC, llevó a que el total quede cercano a cero en el noveno mes del año«, profundizó Ferreres.
Sin embargo, agregó, «también vale destacar que los tres sectores con los peores resultados durante 2024 (metálicas básicas, maquinaria y equipo y minerales no metálicos) mostraron desaceleraciones en sus caídas».
Dentro de maquinaria y equipo, la producción de autos desaceleró su caida anual aunque la producción en unidades fue mayor en agosto que en septiembre. Asimismo, en industrias metálicas básicas y minerales no metálicos se siguieron observando bajas significativas en la producción de acero y cemento.
Aun así, con estos números, en el tercer trimestre de 2024 el IPI mejoró 5,6% versus el trimestre anterior. «Hacia adelante podríamos ver aún algunos meses de avance con altibajos, pero esperamos que la recuperación de la industria se consolide en el mediano plazo», proyectó Ferreres.

